
¿Tenéis alguna silla cerca para que esto os coja sentados? ¿Sí? Bien, pues voy…
La gripe nueva —o mejicana o porcina o A:H1N1— dobla el número de infectados cada tres días. Es decir, sigue la siguiente Ley geométrica:
Siendo D el número de días transcurridos desde el 1 de mayo de 2009, el número de infectados por el virus es:
N = 330×2(D/3)
Podéis comprobarlo:
1 de mayo D = 0, Infectados = 330
4 de mayo D = 3, Infectados = 660
7 de mayo D = 6, Infectados = 1320
10 de mayo D = 9, Infectados = 2640
13 de mayo D = 12, Infectados = 5280
La infección se originó, seguramente, el 10 o 12 de abril. Ahora llegará el buen tiempo en el hemisferio norte, pero empezará la cabalgada en el hemisferio sur… pero si la expansión siguiera con la misma fórmula de doblarse cada 3 días, el número de infectados sería, para para finales de mayo, de unas 340.000 personas (1). Y, a primeros de julio de 2009 llegaría a los 350.000.000 infectados. En tan sólo 3 meses desde su origen, la enfermedad alcanzaría a toda la Humanidad.
El índice de mortandad puede calcularse —siempre según la Organización Mundial de la salud, de la que proceden todos los datos— en un 4%. Por lo tanto, morirían 260 millones de personas en todo el mundo en tres meses. ¡Eso sí que iba a vaciar las colas del paro, y no el Plan E de Zapatero!
La guerra bacteriológica es muy antigua. Ya los mongoles, en el siglo XIV, lanzaban cadáveres de fallecidos por peste bubónica por encima de las murallas de sus asediados. Pero ésta tampoco es la primera vez que, en la Historia Contemporánea, que se utiliza un virus contra la población civil. La “gripe española” de 1918 —también un virus A:H1N1, salida de un laboratorio bacteriológico californiano, y traida a Europa por las tropas norteamericanas— mató a 100 millones de personas en dos años, el 4% de la población de entonces, y se detuvo, aunque dejó secuelas de enfermedades crónicas y letales para siempre. Es posible que suceda igual ahora —un científico australliano asegura que el virus es de laboratorio—, pero, hasta que el virus no mute hacia una cepa menos mórbida, esta orgía de cadáveres seguirá ocurriendo cada año, para beneficio de las funerarias. ¡Claro que es posible que, en un cambio de hemisferio, el virus se vuelva más benigno, pero también puede tornarse más letal! Todo es posible. Personalmente, me inclino por lo segundo, por lo que se dice en el párrafo siguiente.
El mayor afectado es, y seguirá siendo, pues tal es el diseño del atentado bacteriológico, EEUU, con más 2.600 infectados hoy mismo, 12 de mayo de 2009. Su población, que es de 310 millones de habitantes, estará completamente infectada el 22 de junio. Es a ellos a los que el Poder quiere verdaderamente acojonar para que hagan dejación de sus derechos constitucionales. Porque debéis recordar que se trata de un pueblo armado hasta los dientes, o sea, muy peligroso en caso de crisis económica gravísima, como la que existe ahora mismo en el país más rico del mundo… Pero ¿qué puede una pistola —o un bazooka, que también tienen los civiles norteamericanos— contra el pequeño asesino, el virus A:H1N1? Nada. De modo que esas armas se volverán, no contra los responsables de la crisis, sino contra los propios compatriotas en la lucha por conseguir medicamentos, que, evidentemente, no darán para todos… —¡Y Gilead Sciences Inc. a forrarse, con Donald Rumsfeld al frente, como mayoritario accionista!— Felicitamos efusivamente a los creadores del virus, que están precisamente en Fort Detrick, Maryland, USA. Puestos a ser unos genocidas-asesinos, estos lo han hecho a lo grande, y merecen, a mi juicio, los premios Nobel conjuntos de Economía y de Medicina.
ATENCIÓN: No todos los países se comportan igual. En España, si la Ministra Jiménez no le miente a la Organización Mundial de la Salud, cosa de lo más dudosa, desde luego, el número de infectados podría estabilizarse en espera de la oleada del próximo otoño. Pero, si las fronteras no se bloquean, acabaremos al final como el resto del mundo.